Complejo mundo el de los niños, siempre rodeado de magia, misterio y de una aparente inocencia que no nos hace sospechar la perversión que, en ocasiones, pueden rodear sus actos. El cine siempre ha sacado a relucir la faceta más perversa de estas diminutas personitas, sirviéndose de amigos invisibles de dudosa moral que los empujan a comportarse como instrumentos de destrucción de carácter demoníaco. Unas veces el imaginario amigo no lo sabe todo pero otras, tiene los conocimientos necesarios para forjar una venganza de ultratumba, en especial si todo está escrito en la solidez de una piedra.Un hombre casado en segundas nupcias contrata los servicios de una institutriz para que se haga cargo de la educación de la hija fruto de su anterior matrimonio. La recién llegada entablará una relación de amistad con la pequeña no exenta de ciertos hechos macabros que parecen rodear a la casa. Todos los actos apuntan a Hugo, un amigo de la niña que tiene la peculiaridad de no ser más que una estatua colocada en el centro del jardín.
Nueva incursión de Carlos Enrique Taboada en el fascinante terreno del horror gótico trasladado a la cultura Mexicana. Nuevamente el director se muestra como un maestro a la hora de recrear escenarios inquietantes tanto nocturnos como diurnos, valiéndose de una escenografía simple y familiar, abriendo o cerrando el campo de visión de la cámara, según requiera la ocasión, para conseguir incomodar al espectador. Así una Iglesia abandonada se revela como una fortaleza infernal debido a sus encuadres, un hermoso jardín se transforma en la noche en un lugar aterrador lleno de sombras acechantes gracias a su lúgubre iluminación y las apariciones de Hugo son tan acongojantes como siniestras gracias a la cercanía de la cámara.
De nuevo todo un prodigio en este aspecto, muy similar al escenario logrado con 'Hasta el Viento Tiene Miedo', y que viene acompañado de la efectiva banda sonora compuesta por Raúl Lavista que nos acompaña en esa atmósfera de malignidad presente en todo el film. Una malignidad que se cierne sobre los protagonistas con una lentitud estudiada, que los atrapa poco a poco en una telaraña muy bien tejida para conseguir el efecto deseado con las apariciones del pertubador Hugo, sin usar imágenes escabrosas o golpes de música tan al gusto de los directores actuales.
Se podría decir que vista a los ojos de hoy, la trama resulta un poco ingenua pero está bien resuelta y hace buen uso de la elipsis narrativas. Su punto fuerte es el juego decididamente ambiguo en el que se mueve durante todo el metraje, ocultando muy bien su giro final que pilla de sorpresa por su crueldad y justicia poética. Al espectador le costará afirmar si Hugo es un personaje salido de las entrañas del infierno o si estamos asistiendo al desvarío desquiciado de la mente de la niña, dándonos habilmente retazos tanto de una cosa como de la otra que consiguen mantener vivo nuestro interés, intriga e inquietud en todo momento, sin mostrar rasgo alguno de precipitación, y sumiendo todo en un oscurantismo más que acertado que le dan cierto aire de pesadilla elegante.
Quizás el único elemento que cojea en el filme sea un reparto un tanto flojo por momentos pero correcto en su conjunto. Marga López (Julia Septién) cumple con solvencia su papel de institutriz afable pero severa, aunque adolece en ciertas partes de un carácter demasiado crédulo sin llegar a darle la garra necesaria para alguien que se supone se enfrenta con lo sobrenatural. Es cierto que la alargada sombre de un personaje muy similar como es el de Mrs Giddens en 'The Innocents' pesa demasiado sobre ella, y se echa en falta una interpretación más sólida que marque la duda sobre la malignidad de la niña o si el causante es un ser del Más Allá. Joaquín Cordero (Eugenio Ruvalcaba) está excesivamente envarado en el papel de un padre que suponemos preocupado por la salud mental de su retoño y que no llega a comunicarnos esa ansiedad como cabría esperar, aún así su recreación de hombre escéptico es muy digna. Norma Lazareno (Mariana Ruvalcaba) expresa con credibilidad el temor que le causa su hijastra y la turbadora relación de ésta con el niño misterioso, aunque pasa con rapidez a la aceptación de la realidad sin mostrar duda alguna tras haberse mostrado como un personaje tan temeroso.
En cuanto a Lucy Buj (Sylvia Ruvalcaba) le falta más mala baba, jugar más con esa perversidad inocente típicamente infantil que debido quizá a su inexperiencia no llega a reflejar con total claridad.
Como colofón Jorge Pablo Carrillo (Hugo) tiene unas expresiones ciertamente malignas y que nos hacen recelar de él pese a su corta estatura. Su sonrisa malévola es difícil de olvidar en el marco de esa atmósfera agobiante.
Con todo y con ello tenemos una excelente obra que, con toda probabilidad, inspiró a dos posteriores con temática muy similar aunque con distintos desenlaces: 'The Child' y esa otra joya de la depravación pre-adolescente que es 'Un reflejo del miedo', siendo ambas de una calidad también sobresaliente.
'El Libro de Piedra' es, definitivamente, una extraña y estupenda película que pese a carecer de una edición demasiado cuidada (cosas del presupuesto), posee una atmósfera que sería imitada hasta la saciedad sin llegar a alcanzar los mismos resultados, que crea una imaginería propia y escalofriante, que la termina por convertir en pieza de culto del séptimo arte a recuperar por todos. Recientemente ha sido víctima de un remake que no llega a incomodar ni la décima parte que este estremecedor filme.
Buenas noches drugos, salid esta noche al jardín... tengo algo que enseñaros.











4 comentarios:
aveces esa falta de presupuesto hace que el film sea tan especial
salutes desde SCI TERROR
H
Pues sí H, la falta de presupuesto se lograba disimular con talento, por no hablar del encanto especial que tiene la mayoría de ellas.
Salu2
Yo disfruté con ella... ese Hugo que llega a inquietar de verdad... un buen guión, una dirección comedida y sin excesos, el tema tan agradecido tan y difícil de tratar de infancia y terror aquí llevado en su justa medida... Viva la mula, gracias a la cual podemos difrutar tantos títulos que la idiocia de nuestros distribuidores nos habían vedado.
Y ud que lo diga Abuelito, de principio a fin. Imperdonable que uno tenga que recurrir al borrico, o a la venta extranjera, para hacerse con peliculones como este.
Salu2
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