La relación del cine con el mito vampírico es casi tan antigua como los orígenes del primero. Desde aquel Nosferatu que helaba la sangre con su sola presencia, pasando por la elegante aristocracia que paseó Bela Lugosi, el erotismo seductor de Christopher Lee, los desvaríos caprichosos de Lestat, el innegable romanticismo de Coppola, o las almas torturadas de Underworld, estas criaturas de la noche nos han acompañado en lúgubres crepúsculos demostrándonos que la inmortalidad es más un castigo que un regalo. Tenía que ser una película salida de los fríos parajes Suecos la que diera una calidez al personaje que hará que lo miremos con otros ojos.Oskar tiene 12 años, su vida transcurre entre la indiferencia de sus padres y los constantes abusos que sufre por los matones de la clase. Un día conoce a su nueva vecina Eli, otra niña que parece comprenderle, con la que entablará amistad y que necesita la sangre para vivir. ¿Podrán superar este obstáculo en su relación?.
Tierna, hermosa, valiente y conmovedora película la que nos regala Tomas Alfredson que es, al menos para quien suscribe, una de las mejores películas sobre el tema vampírico de los últimos 30 años.
Nos encontramos ante una historia llena de aciertos, más cercana al cine de autor que a la comercialidad reinante, y con una carga visual tan potente que impacta por su belleza. Todo el metraje está lleno de planos bellísimos, dotados una profundidad casi irreal, que se alargan sin temor en el tiempo, que están llenos de una serenidad que contrasta con el trasfondo de la historia, ejecutados con mano firme, estudiadamente pausados, decididamente detallados, obligando al espectador a mirar más allá de lo que el campo de visión de la cámara ofrece y que acaba convirtiendo en un personaje más a esos fríos paisajes Nórdicos. Acompaña a estas estupendas y realistas imágenes una excelente banda sonora, casi intimista, que resalta la tristeza reinante en ambos protagonistas y que es una prolongación más del carácter de unos seres acostumbrados a vivir la frialdad en varios sentidos.
La misma tranquilidad rezuma su guión ya que la historia transcurre lenta (casi dos horas de duración), pero sin caer en el aburrimiento gracias a esas pinceladas que nos va dejando aquí y allá para que no nos olvidemos del objetivo principal: la vida de dos niños que, por motivos diferentes, nunca han podido serlo completamente.
Y es que, más allá de la trama sobrenatural que se nos muestra, trata del tema recurrente de la superación de miedos, traumas y tabúes, convirtiéndose la condición de Eli en un obstáculo más a derribar. Unos personajes que despiertan la empatía de todos los que asistimos a sus andanzas por su honestidad y simpleza, sin dobles fondos, sin cartas escondidas, que se desnudan sin vergüenza ante el espectador revelándonos una condición más humana que la que preveemos porque, sí, hay monstruos en la película, pero no son ni Eli ni Oskar, su sinceridad para con el otro es tan pura y delicada que no puede por menos que enternecer aún sin proponérselo. Su relación es totalmente simbiótica y nace del punto en común de detestar ambos lo que son.
Los jóvenes actores traspasan la pantalla con sus más que alabables interpretaciones. Kare Hedebrant (Oskar) está perfecto en su papel de niño maltratado por todos, con una falsa ingenuidad que le hace cerrar los ojos a la realidad que le rodea intentando así hacer su vida un poco más fácil, que descubre la vida con mayúsculas cuando conoce a su amiga que no puede vivirla nada más que por medio de otros y que acaba mostrándose con una capacidad de perdonar incompatible con los abusos que ha sufrido.
Lina Leandersson (Eli) es la fragilidad y la brutalidad hechas niña, con unos enormes ojos azules en los que perderse, que se debate entre la necesidad y el rechazo permanentes, componiendo un retrato cercano al animal herido dotado de una sensibilidad que despierta el instinto de protección de todo aquel que se acerca a ella. Ellos dan sentido al filme sin casi proponérselo, siguiendo la batuta de una dirección que exprime tanto su lado infantil como el adolescente que se adivina en la cercanía.
Su relación va in crescendo, al igual que nuestra simpatía hacia ellos, hasta llegar al agridulce final que no es más que el paso siguiente en el camino que ambos han decidido tomar. Un final tan tristemente alegre que sigue en la retina del espectador una vez que han terminado los títulos de crédito.
Se podría decir que 'Let the right one in' es el mejor título de esta temporada y uno de los mejores que el Fantástico ha visto desde sus comienzos, una rareza magistral, un auténtico sol de medianoche que eclipsa la escasez de calidad que estamos sufriendo en el género y un ejercicio de honestidad de un cine que vive bajo la alargada sombra de Ingmar Bergman. Un deleite para los sentidos.
Soberbia película que nace de querer ofrecer un cine personal, con temas universales a cualquier (in)mortal, que nos deja una serenidad poco frecuente hoy en día y una profunda huella que tardamos en quitarnos de encima una vez que se han apagado las luces. Poesía pura.
Buenas noches drugos, a veces todos necesitamos dejar entrar a la persona correcta; puede que se monstruosidad nos cambie la vida para siempre.











9 comentarios:
A mi las pelis que se ponen de moda como esta siempre me dan alergia. eso unido a que odio las pelis de vampiros...jajaja.dudo que la vea algun dia, lo dudo.
No sé si estará de moda o no pero, en mi opinión,es una de las mejores películas del Fantástico en toda su historia; imposible apartar la vista de los profundos ojos de la 'pequeña vampira' y dirigida de una manera que ya quisieran otros.
La verdad es que esta película es bastante interesante y está muy bien dirigida. Aunque eso si, se me hizo algo lenta (también hay que tener en cuenta que la vi tarde, cansado y con bastantes películas a mi espaldas y eso influye. Asi que la tendría que volver a ver).
Lo que más me gustó sin ninguna duda es la escena de la piscina. Jajaja!
Saludos
Hola.
A mi encanto esta pelicula, la vi en el festival de Donosti y me parecio para el nivel que hubo de lo mejorcito junto a la de Mojica y Dead Girl. Mi socio ha preparado tambien una pequeña reseña (no como la tuya que esta curradisima),que la publicare la proxima semana si la gente me deja porque no doy a basto con tanta critica que me envian. Lo unico que no me gusto fue cuando los revienta a todos en la piscina (a uno le arranca la cabeza), eso me parece que se lo podia haber ahorrado porque no es una peli gore. Una pequeña obra maestra del cine moderno.
Despues de perdermela en el Festival de Sitges, he leído buenas criticas sobre ella y he tenido la oportunidad de verla en el Festival de Terror de Molins, ¿que puedo decir, que no hayas dicho tu en la critica?...maravillosa.
Tierna y tremenda al tiempo... Un buen exponente de que menos a veces es más, mucho más ;-)
Hola, pase por tu blog porque me dio mucha curiosidad. Soy una amante del cine y te vi firmandole a Sci-Terror y decidi entrar.
Muy buenos comentarios, habrá que ver como es esta produccion de cine que aparenta ser bastante buena por tus criticas.
Espero que nos mantengamos en contacto. Yo te agregue como contacto de cine.
Saludos cordiales y pasa cuando quieras.
Anxie.
MarioBava, puede que el final sea un tanto bestia después de un desarrollo tan fino pero, no me negarás, que todos estábamos deseando que esos malnacidos se llevaran su merecido a manos de Eli ;-)
Machete es que es una auténtica maravilla y, además, el boca a boca está funcionando bien. Se merece todos y cada uno de los premios que está cosechando.
Pumnk: Qué ilusión verte por aquí!!!. Qué voy a decir que no se haya dicho ya en el foro ;-)
Anxie, Bienvenida y gracias por la parte que me toca. Dale una oportunidad y no te arrepentirás.
Salu2
Al final la he visto y mola!
Mi reseña:
http://ssssuperblog.blogspot.com/2008/11/djame-entrar-let-right-one-in-2008.html
Publicar un comentario en la entrada