Con toda probabilidad el primer falso documental de la historia se puedo disfrutar por medio de la radio de la mano del gran Orson Welles. La emisión de 'La Guerra de los Mundos' fue todo un delirio en sí mismo, gente echada a las calles en estado de histerismo ante la inminente invasión extraterrestre que íbamos a sufrir. Desde entonces muchos se han dejado caer en la gran pantalla, algunos han mantenido ese aura de realidad hasta nuestros días, de ahí se explica que aún haya gente buscando brujas en los bosques; en otros se insiste sobre su veracidad porque el morbo mueve montañas, sí, aunque no lo parezca hay personajes que no conocen el Mondo y se piensan que el banquetazo de los indígenas en 'Holocausto Caníbal' era tan real como la cena anual de Nochebuena. Finalmente tenemos ese grupo que al igual que sucedió con la broma de Welles tienen que aclarar que todo es mentira, 'Noroi' está entre ellos por derecho propio.Masafumi Kobayashi es un reportero de lo paranormal que goza de gran prestigio en Japón. Su misteriosa desaparición, mientras rodaba el que sería su último documental, nunca ha sido explicada por nadie; este vídeo es el único testigo de los extraños hechos que rodearon sus últimos meses.
Interesante propuesta la de Kôji Shiraishi que consigue dar un tono objetivamente real a la filmación de algo que ya sabemos que no ocurrió en momento alguno. Cuando alguien se propone hacer un trabajo de este tipo tiene que poner mucho énfasis en los detalles para que la factura tenga el matiz adecuado, cuidando la edición (que ha de ser descuidadamente elaborada), las reacciones de los protagonistas, el hilo del argumento y rodearlo todo con la atmósfera necesaria para que el espectador se sumerja en esa realidad aparente; podríamos decir que 'Noroi, the Curse' las cumple todas.
Mediante la combinación de primeros planos, retales de programas televisivos, entrevistas a los afectados, y el manejo de la cámara digital, nos adentramos en una historia que tiene como telón de fondo una maldición ancestral de esas que gozan de tanto arraigo en la cultura Oriental, pero que extiende su poder maléfico hasta la actualidad de una manera un tanto insospechada e ingeniosa. Toda esta parte del Demonio Kagutaba está muy bien delineada, desde sus orígenes que se pierden en la noche de los tiempos, hasta la actualidad que termina con la misteriosa desaparición del protagonista, incluyendo una grabación de hace 30 años en la que se efectúa el ritual de invocación que está muy bien envejecida visualmente y ambientada a la perfección.
La ambientación es uno de los puntos fuertes en este producto, es bastante extraña y siniestra, carece de excesivos golpes de efecto o apariciones sensacionalistas, pero gracias a la dosificación de la intriga, nos va atrapando sin remedio en una telaraña de truculencias que presentimos más que vemos y que logra que sea imposible apartar la vista de la pantalla. Consigue provocar una sensación atípica, de tensión continua más que de miedo propiamente dicho, que tiene doble mérito al no tirar del habitual recurso del cine fantasmal Japonés de mostrar sombras sinuosas o imágenes casi subliminales.
Si la ambientación es buena, lo mismo se puede decir de la banda sonora pese a tener poca presencia (como es de esperar) que aparece en momentos puntuales, reforzando esa impresión de que algo vigila escondido en el rincón, o que espía entre las sombras sin llegar a manifestarse y que es francamente tétrica, sin rastro de chirridos espeluznantes que terminen por molestarnos al cabo de un rato.
Del guión poco se puede decir, está bien hilvanado, deja poco lugar a la improvisación histriónica (recordemos que parte de la cinta sí había sido editada con anterioridad) pero ofrece los suficientes y necesarios cabos sueltos al espectador para plantear la duda de si es real o no todo lo que hemos visto, concluyendo algunos de los hechos ante el espectador y dejando otros abiertos debido a la misteriosa fortuna que pueda haber corrido el investigador. Una trama bastante coherente dentro de la temática sobrenatural en la que, finalmente, todas las piezas terminan por encajar completando un círculo que incluye detalles que se nos podían haber pasado por alto. La manera en que todo gira en torno a un personaje al que casi no le habíamos dedicado atención, es un recurso jugado con gran acierto ya que lo emplea hacia la mitad de la narración, evitando así una caída de la tensión que se establece desde el comienzo y capta la atención del espectador en un sentido que no había hecho antes: nos ponemos a hacer elucubraciones desde ese instante.
Podríamos asegurar que el argumento se ha concebido inicialmente como un todo que posteriormente se ha ido disgregando para que nosotros le demos el sentido que el director quiere y que, gracias a ese tono realista tan bien trabajado, nos convierte en parte activa de la progresión. Decir en este punto que hay un elemento un tanto tramposo en un momento dado, pero queda bastante bien camuflado entre la maraña de grabaciones.
Contribuyen a la efectividad de este fake, el realismo con que los protagonistas encaran sus papeles. Masafumi Kobayashi está muy bien en la piel del aguerrido reportero, sobresaltándose sólo cuando la ocasión lo requiere; Marika Matsumoto cae en la sobreactuación alguna vez pero, en lineas generales, se mantiene sin problemas como la actriz rodeada de fenómenos sobrenaturales que se escapan a su entendimiento; Mitsumo Hori es la encarnación de todos esos videntes que no lo son tal debido a su locura o ¿quién sabe?, quizás es justo al contrario y en su delirio vé cosas que se nos escapan. Por último destacar la sobriedad con que la niña Rio Kanno (Kana Yano) se enfrenta a las cámaras, mostrando siempre ese aura de misterio que la rodea y que, como descubriremos, no es casual.
Así pues nos encontramos con una efectiva cinta de terror sobrenatural atípica en su desarrollo, con buenas dosis de intriga y tensión, que nos sumerge en una sensación extraña durante todo su metraje, como si alguien nos observara y que da justo aquello que promete: misterio y entretenimiento a partes iguales. Muy recomendable para ver una noche y, a ser posible, con el surround encendido.
Buenas noches drugos, si alguien os propone representar un ritual antiquísimo, llamadme, que llevo la cámara.











8 comentarios:
Recuerdo el dia en que fui a ver El proyecto de la bruja de Blair al cine, con una gran ilusion y ganas de pasar mucho miedo. Recuerdo como sali del cine con un cabreo monumental y ganas de matar a alguien.
Recuerdo cuando muy pequeñito vi Holocausto canibal y jamas me la crei. Un dia discutia con una amiga mia, ella aseguraba que era real, y yo la rebati con un tajante: ¿Tu crees que si la pelicula fuera real, la venderian en la seccion de terror en la Fnac y saldria en una coleccion de fasciculos de cine de terror?
Jamas me han afectado de manera negativa las peliculas de terror. Jamas. Rec me parecio super efectiva y genialmente orquestada.
Voy a ver esta pelicula que comentas aqui, y cuando la vea te dire algo.
Un saludo
Una reseña que abre el apetito cinéfago... ¿está enla red? ¿está subtitulada? ¿está en los video clubs...? Mire que quiero echarle el guante...
Suculenta y pormenorizada reseña, amigo Howdy. En que año se rodó esta lindeza? Desconocía su existencia.
Al igual que El Abuelito estoy deseando su visionado.
Hace como cosa de 3 meses me vi una panzada de pelis japonesas y entre ellas no se si estaba esta, me da que no porque no me suena el argumento pero claro entre tanta peli quizas la viera. El caso es que a mi parienta le encantan y esta me la voy a ver pero yaaa (espero no haberla visto..jejeej)....Te informo cuando la vea si la encuentro claro...
Saludos
veremos que onda auque el cine oriental de terror me a cansado un poco
Salutes desde SCI TERROR
H
Tiene muy buena pinta... ¡Me la apunto!
Os aporto algunos datos. La cinta es del año 2005 y está disponible en el 'borriquito', el que tenga paciencia también la puede visionar mediante youtube.
Verdaderamente merece la pena verla, se aparta bastante de la corriente fantasmal Japonesa que nos invadió hace unos años.
Gracias por pasaros
Salu2
Lo siento pero he decidido evitar en todo lo posible el cine japo.
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