Años '80, época de locura, desenfreno, despreocupadas diversiones, drogas a porrillo, sexo a tutiplén y confianza sin límites. Todo esto iba a ser duramente castigado en la gran pantalla mediante diferentes psychokillers, en varios escenarios pero con muchos lugares comunes, convirtiendo a los adolescentes en carne de cañón presta a ser masacrada sin escrúpulos. A la sombra del subgénero creado por Carpenter surgieron cientos de imitadores que nos advertían de lo peligroso que era ser joven y desenfadado, pocos superaron la criba, es cierto, pero hay algunos que aún hoy conservan un encanto especial como este minero asesino que hacía temblar a la gente en la noche de San Valentín.Hace veinte años del fatídico día en que un accidente de mina causó la muerte a varios trabajadores tras quedar sin vigilancia para acudir al baile de San Valentín. El único superviviente de la tragedia terminó en un psiquiátrico presa de la locura, escapando justo un año después para volver a su ciudad natal, tomarse una sangrienta venganza y amenazar con repetirla si se vuelve a celebrar ese acontecimiento. Tras todo este tiempo, los habitantes han perdido miedo y pretenden organizar una fiesta a la que acudirá un invitado inesperado: Harry Warden ha vuelto con su ensangrentado pico...
La aportación Canadiense al slasher es de todo menos desdeñable pese a ser un producto más salido a la sombra de 'Halloween' (con la que tiene más puntos que en común que 'Viernes 13') guarda ciertos valores que no poseen la legión de clones que acabaron por fagocitarse unos a otros.
Lo más destacable de 'San Valentín Sangriento' es una lograda ambientación, muy por encima de la que suelen ofrecernos estos subproductos. La ciudad está permanentemente cubierta por un cielo plomizo, azotada por un aire gélido, y un soterrado nerviosismo supersticioso entre los mayores del lugar, que contrasta con la algarabía de los jóvenes ante la inminente celebración de una festividad con tintes de maldita, confieriendo a toda la narración cierto carácter de leyenda urbana. Tiene momentos de inquietud muy notables como la recreación a base de flashback de lo sucedido años atrás, que consigue enmudecer toda la diversión que reina en el bar dejando una atmósfera tensa que se podría cortar con un cuchillo y en la que la voz del narrador juega un papel importantísimo, todo ello realizado con la efectividad necesaria para meternos en ambiente y degustar el plato fuerte de la película: la bajada a la mina.
La angustia que se transmite en esas galerías excavadas bajo tierra es de una gran intensidad, jugando en todo momento con la profundidad, la escasez de luz, el uso del segundo plano y de los varios sonidos que hay en lugares de estas características, demostrando un buen manejo en los espacios cerrados y de ciertos elementos recurrentes (hoy) para ir agobiando al espectador en cada pasillo recorrido. La banda sonora es más bien discreta, sin grandes alardes y en sintonía con lo que hemos visto en producciones anteriores, cumple su cometido sin más.
Se nota que el director George Mihalka había visto con anterioridad la película de Carpenter e intenta dirigir la cámara de una manera similar, ofreciéndonos incluso un pequeño plano secuencia a través de los ojos del minero asesino y haciendo uso del segundo plano en varias ocasiones. Obviamente no llega ni a rozar la maestría que la cinta del '78 destilaba, pero lo hace con ganas y ofrece algunos planos con ligera brillantez como las sombras del siniestro merodeador arrojadas contra la pared.
En el plano interpretativo no hay nadie que destaque por su eficacia, siendo sus actuaciones más bien limitadas e incluso forzadas como lógica consecuencia de haber actuado previamente de manera casi testimonial. Esa falta de experiencia nos hará sonreír en alguna ocasión, especialmente en los papeles del Sheriff y el dueño de la mina, con una expresiones más dignas del silente que de ningún otro lugar. El guión es más bien pobre, aunque bien planteado y con sorpresa (no tanta actualmente) incluida, ya que en aquellos años no era muy frecuente ver un desenlace de ese tipo, pero se nos desvela de una manera muy inocente, como un imperdonable lapsus que chirría en un conjunto que se estaba moviendo en los límites de la corrección si eliminamos los fallos de edición.
Fallos que son causados a la gran cantidad de metraje que se quedó en la sala de montaje donde se eliminó la casi totalidad de casquería que se nos quería ofrecer en un principio, debido a las leyes Canadienses de la época, y que hacen que el filme cojee en unas partes descaradamente. Consecuencia directa de esto es una casi testimonial presencia de sangre, llegando a cortarse la toma en el instante siguiente al que el pico hace su trabajo, insinuando más que mostrando.
Está claro que es un slasher al uso, pero es de los '80 con todo lo que ello implica, ha aguantado muy bien los casi treinta años que tiene encima y, además, no tiene más pretensión que la de hacer pasar un buen rato. A ver si el cacareado remake en 3D 'My Bloody Valentine' puede llegar a decir eso.
Para defensores recalcitrantes del tema, una cinta muy amena y que guarda un lugar especial para aquellos que la vimos en su época original. Entretenida.
Buenas noches drugos, ¿alguien quiere una caja de bombones rellenos de...?, mejor descubridlo por vosotros mismos.











9 comentarios:
De los slashers ochenteros este es uno de los que menos me mola, aunque las escenas en la mina no estan mal.
No la he visto y queria hacer alguna broma sobre un posible remake, pero veo que ya lo van a hacer.
?, para mí (olvidándose de Viernes 13's y demás) las más decentes de esa época fueron ésta, 'El Asesino de Rosemary' y 'Prom Night'... es que hay mucha basurilla en el slasher ochentero, aunque prefiero uno de esa época que cualquier imitación de la época actual.
Claro Machete, te crees que iban a dejar escapar un filón (nunca mejor dicho) como éste en plena época de revival?. Ni revival ni leches, falta de originalidad pura y dura es lo que hay.
Salu2
Más que falta de originalidad yo creo que la industria se está volviendo cada vez más covarde.
Esta no la he visto, pero la trama ha saqueado Halloween a base de bien...
Como mola tu blog. Como molan las pelis de terror de los 80. Me vas a ver por aqui muy a menudo. Voy ha enlazar tu blog en el mio. Un saludo
Prom Night, madre mía esta también tiene remake y no lo he visto, pero las puntuaciones la ponen fina, tiene que ser bonica....
No sé si será sólo cobardía Cecil B. Demente, porque demuestran ser muy valientes destrozando todos los clásicos. Remakes de próximo estreno como 'La Semilla del Diablo', 'Los Pájaros' demuestran que les importa un carajo lo que hagan... Michael Bay debe sufrir alguna carencia grave.
Elchache, Hola y lo mismo digo ;-)
Machete, ni veinte minutos fui capaz de aguantar de 'Una noche para morir', al menos la original tenía a Jamie Lee.
Penoso, penoso...
Salu2
Veremos que tal el remake que se prepara (también) de esta...
Pues no le tengo yo mucha fé...Tendrán que cambiarle el final, no? XD
Salu2
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